
Sustratos, nutrientes y aditivos para cultivo
Plagron: cultivar simple para resultados legendarios
Plagron es una marca holandesa de sustratos, nutrientes y aditivos para cultivo, con cuatro líneas que cubren cada estilo de cultivo y una gama amplia de aditivos. Está presente en más de cincuenta países y acompaña El Rico 2026.
Cultivar debería ser simple
Plagron tiene una convicción que atraviesa todo lo que hace: cultivar bien no debería ser complicado ni caro. Alrededor de esa idea armó una gama compacta de productos altamente concentrados, donde con poca cantidad alcanza para obtener resultados óptimos, y donde todos los nutrientes base son compatibles con todos los aditivos. Podés experimentar sin miedo a que algo no combine.
Su misión la resumen en una frase: ayudar a los cultivadores apasionados a conseguir resultados legendarios. Y no es solo marketing — la respaldan seleccionando materias primas de primer nivel, controlando cada lote y trabajando con socios agrícolas líderes en el mundo para entender qué necesita realmente quien cultiva. Sus productos incluso fueron votados por cultivadores como los mejores nutrientes orgánicos del mercado.

Qué ofrece Plagron
Cuatro líneas base: cada estilo de cultivo tiene la suya, identificada por color, para que elegir sea intuitivo.
Sustratos y nutrientes premiados: productos como Bio Lightmix, Terra Grow y Terra Bloom, con certificaciones RHP y CU que garantizan materia prima limpia.
Aditivos con efectos específicos: desde NextGen Rooting Gel para esquejes hasta Power Buds y CalMag Pro para agua blanda.
Herramientas gratuitas: calculadora de tabla de cultivo, selector de sustrato y localizador de puntos de venta en su web.
Grow Experts: un equipo que responde consultas por redes o mail y acompaña el ciclo completo, para principiantes y profesionales.
Leyendas que se hacen cultivando
Hay algo en la filosofía de Plagron que rima con El Rico. La marca tiene su propia liga de leyendas: cultivadores a los que acompaña y celebra, desde quien produce calabazas gigantes de 600 kilos hasta quien arma una selva en 17 metros cuadrados. La idea de fondo es que la excelencia en el cultivo merece ser reconocida, sin importar la escala.
Eso es exactamente lo que hace una copa. El Rico junta a cultivadores que dedicaron meses a hacer las cosas bien, pone sus flores frente a un jurado que las evalúa a ciegas y publica cada resultado con su respaldo. Es una manera de convertir el trabajo silencioso en reconocimiento verificable.
Plagron acompaña El Rico porque cree en lo mismo: que cultivar es un oficio que se perfecciona, y que quien lo hace con excelencia merece que se le note. Los productos ponen la base; lo legendario lo pone el cultivador.

